El matrimonio

El matrimonio

Decálogo del Buen Matrimonio

En España disponemos de diferentes opciones para que un hombre y una mujer se unan, una de ellas es el matrimonio (viene del latín matris numium, matris madre numium cuidado). Las personas que tienen intención de casarse, que se van a casar próximamente o las que ya lo están deberían de haber leído este decálogo, para que luego no haya sorpresas en el matrimonio.

1.- Si no se ha cambiado en el noviazgo en el matrimonio no se va a cambiar. (Hay que conocer los defectos de la otra persona, porque todos los tenemos y aceptarlos y hacerlos una parte más de la persona, los defectos se pueden paliar pero no suelen desaparecer porque uno se casa)

2.- Con la edad se acentúan las manías. (Las personas tanto casadas como no… según nos vamos haciendo mayores, vamos teniendo más manías y las que teníamos las vamos acentuando más, por lo que hay que tener paciencia y entender que “todos” tenemos las nuestras)

3.- Los hijos. (Los hijos son un regalo divino, cuando duermen no puede haber cosa más bonita, pero son muy muy difíciles, nadie te da un manual de instrucciones, por lo que muchas veces nos desesperamos y esa desesperación suele hacer que surjan roces en el matrimonio, los hay y muchos, pero al igual que viene, también desaparecen y todo vuelve a su cauce y al final el balance es mucho más positivo y todas esas pequeñeces o no tan pequeñeces se olvidan)

4.- El matrimonio lleva consigo la formación de una familia. (Creamos un todo, ya no somos uno, o una pareja, pasamos a ser una familia con diferentes miembros, de los cuales hay que cuidar, atender y “aguantar”, nos tenemos que preocupar los unos de los otros y cuando tomamos decisiones hay que pensar en grupo, en todos sus miembros y no sólo lo que a nosotros nos conviene o apetece como individual)

5.- Cuando contraemos matrimonio lo hacemos pensando hacer feliz al otro. (Aunque parezca duro o raro, uno cuando se casa no es para ser uno feliz dentro del matrimonio, sino para hacer al otro feliz, por lo que al hacerlo nosotros nos sentiríamos más felices, porque ya sabemos que es más feliz el que da que el que recibe)

6.- El primero es el otro. (A pesar de lo que parezca, hay que tener en cuenta que cuando uno se casa e incluso se tienen hijos, el primero es el cónyuge, luego los hijos y luego la familia de cada uno, cada uno tiene que tener su espacio “el casado casa quiere”, y tener en cuenta las prioridades)

7.- Hay que reñir. (En un matrimonio se riñe y se debe reñir, siempre que halla cariño y no se falte al respeto hay que reñir, exponer cada uno su opinión, eso si nunca delante de los hijos, pero una vez resueltas, os unirá más, con más cariño)

8.- También hay que callar. (Cuando uno está demasiado malhumorado, enfadado e incluso cansado, sólo se ocurren cosas negativas, las preocupaciones, lo malo que nos ha ocurrido a lo largo del día, por lo que hay que intentar callar, esperar a estar más descansado, relajado y olvidarse de todas aquellas cosas negativas que nos han pasado y ya no tiene solución y centrarnos en las positivas)

9.- La familia es nuestro mayor negocio. (Cuando uno trabaja fuera de casa tiene una serie de preocupaciones, responsabilidades, se encarga del bienestar de la familia, pero lo que tiene que tener en cuenta es que primero es su familia y no su negocio (su trabajo), porque sin ese trabajo o sin ese negocio podemos prescindir y somos prescindibles, en cambio de nuestra familia no podemos prescindir y además somos y son “imprescindibles”)

10.- Y aunque sea la última, no por ello es la menos importante, es que cuando contraemos matrimonio, cuando creamos una familia, la creamos desde principio a fin, la creamos desde nosotros, sus miembros, hasta el hogar, la casa, un hogar que debe permanecer alegre y luminoso, a donde sus miembros les apetezca volver, en donde sus miembros se sientan a gusto, donde todos, cada uno, sean imprescindibles para los demás, donde cada uno tenga su personalidad y la puedan desarrollar en plena libertad, con aceptación total por parte del resto de los miembros, donde todos nos aceptemos seamos como seamos y donde nuestros fallos, nuestros errores, sean perdonados, aceptados e incluso donde nos ayudan para poder mejorar. Una unidad indisoluble llena de amor.

Habría mucho más que decir acerca del matrimonio porque la convivencia es muy complicada, pero también es muy reconfortable, uno se siente orgulloso de como se va creando algo tan importante como una familia partiendo de dos personas, donde se unen familias, personas, se crean nuevos vínculos y eso lo hace grandioso, y nos hace a nosotros felices de pertenecer a algo tan importante.

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