Conciliar

Conciliar

Llegan las vacaciones y tenemos que pensar a dónde vamos, tenemos varias opciones una de ellas es la vacaciones típicas de toda la vida, donde toda la familia se monta en el coche y nos recorremos varios kilómetros para llegar a esa zona turística.

Pero también las vacaciones son para reunirnos con el resto de la familia que viven en otros lugares, antiguamente la gente regresaba al pueblo para ver a la familia, ahora podemos contar con esa casa familiar en la que todos se pueden reunir aunque sólo sean unos días en vacaciones.

Pero que pasa cuando reunimos distintos miembros de una familia con sus propias familias = CAOS

Todos aunque pertenezcamos a una familia tenemos nuestras diferencias, nuestras manías, cada uno en su casa hace y deshace de una forma y manera, y además hay que contar con toda esa familia que se ha ido uniendo, maridos, mujeres e hijos.

Por lo que tenemos que hacer es durante el viaje, mientras nos acercamos a esa casa donde nos vamos a reencontrar con el resto de familiares, es ir repitiéndose la palabra: CONCILIAR, CONCILIAR, CONCILIAR, CONCILIAR….

  1.  Poner de acuerdo sobre algo a dos o más personas entre las que hay desacuerdo, enfrentamiento o lucha.
  2.  Hacer compatibles o aproximar cosas inmateriales que aparentemente son contradictorias o diferentes.
  3.  verbo pronominal verbo transitivo

    (conciliarse)

    Provocar [una persona] con su manera de ser o de comportarse un sentimiento determinado en los demás.
      1. verbo pronominal

        (conciliarse)

        Existir o aparecer juntas [cosas que aparentemente son contradictorias o muy diferentes].

        Merece la pena pensar en todos los miembros de la familia a la que se echa de menos, a la que vamos a ver y de la que disfrutamos los primeros días y más tarde acabamos….

        Pero son momentos felices, son momentos memorables, son momentos que merecen la pena vivir, para luego poder recordar. Son momentos que no sólo recordamos los mayores sino también los niños.

        Es una suerte poder reunir a varios niños, primos…, que no se ven habitualmente y que crean lazos en el verano que luego se van consolidando por el invierno, antes utilizábamos las cartas, de vez en cuando alguna llamada, pero ahora no, el WhatsApp reune todos aquellos artefactos en uno y así estamos comunicados de forma permanente.
        El poder contar con una familia con la que reunirse en un motivo de alegría por lo que merece la pena todos los esfuerzos que hagamos para poder hacer la convivencia más agradable al resto, a veces no todos son de nuestro agrado, a veces tenemos pequeños roces, pero merece la pena ese pequeño esfuerzo, porque luego la recompensa es mucho mayor.
        La familia es eso, el poder ayudarse, el aguantarse o a veces sólo tolerarse, tenemos que hacer pequeños sacrificios los unos por los otros, tenemos que respetarnos y mantenernos cada uno en nuestra pequeña parcela, sin invadir la intimidad de los demás.
        A veces le ponemos adjetivos a uno y otro miembro de la familia (suele ser familiar del cónyuge), hay que evitarlo y sobre todo si eres tú el que tienes el mote y en el cual te recreas intenta no hacer alarde de ello. Porque uno sea el más glotón no puede dejar al resto sin comida.

        Hay que hacer la convivencia fácil a los demás si de verdad quieres a tu familia, si de verdad deseas esas vacaciones en familia, donde se disfruta de “todos” los miembros, donde el verano se llena de anécdotas que se van recordando con el paso de los años y sobre todo donde les enseñas a tu hijos lo que es la FAMILIA, lo que es la convivencia y lo que es el amor por todos ellos, así ellos el día de mañana podrán estar orgullosos de TODA su familia, y estarán orgullosos de aquellos veranos…..

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