La Televisión

La Televisión

Positivo o Negativo

Soy una gran aficionada a la televisión desde pequeña, siempre me ha gustado mucho ver la televisión, pero con la edad, veo que cada vez me gusta menos o soy más selectiva.

Cuando éramos pequeños veíamos series al medio día, en verano, los viernes el Un, Dos, Tres…, y lo esperábamos con gran alegría, nos sentábamos todos delante de la tele y compartíamos esos momentos.

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Resulta paradójico que ahora que tenemos a nuestro alcance tantos canales, tantos programas, de diferente índole, vayamos perdiendo el interés por la misma, y sólo de vez en cuando en un momento de ocio, de vacío nos acordemos de la tele. O por lo menos eso me pasa a mi.

Es el mismo resultado que tienen nuestros hijos con los juguetes, el que más tiene es el que menos ilusión le hace que se le regale, después de haber pasado un día de Reyes pletórico, me doy cuenta que los niños, no todos por supuesto, pero si la mayoría, tienen tanto que no saben ni lo que quieren.

Es lo mismo que nos pasa con la televisión tenemos acceso a tanta programación, que ya le perdemos interés a todos.

Además me gusta pensar cómo influye la programación en nosotros, siempre pensamos en los niños, lo pueden ver o no, es apto para ellos o no, tiene mucha violencia o no, pero y los mayores?.

Como ya hemos pasado la barrera de los 18 años, ya todo vale, pero creo que no. Por supuesto que no nos va a afectar que veamos una película de dos rombos, pero si que puede herir nuestra sensibilidad, puede herir nuestro buen gusto, y muchas veces no añaden nada a la trama de la película o del programa.

CASTLE - ABC's "Castle" stars Nathan Fillion as Richard Castle and Stana Katic as NYPD Detective Kate Beckett. (ABC/Bob D'Amico)

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Hay un dicho que es “de lo que se come, se cría”, yo creo que habría que añadir otro “de lo que se ve, se acaba haciendo uno”. Tanto ver programas donde gritan, chillan, se pelean, se crean malas vibraciones, malos rollos, tanto ver eso día tras día, luego nos creemos que nuestra vida tiene que ser igual, y muchas veces vamos por la vida crispados como si estuviéramos en un debate de “GH”.

Lo mismo con las series, muchas veces ya no eliges ver algo por si la trama te interesa o no, ya la eliges por el vocabulario, no sólo si es soez o no, sino que sea un vocabulario normal, no digo que hablen en castellano antiguo, pero “que sepan hablar”, que puedas oír un diálogo sin tener que sonrojarte por la cantidad de sandeces que dicen. Porque hay que pensar cada uno ¿qué me aporta? NADA.

Tampoco creo que cada vez encendamos la tele halla que poner un documental sobre las ballenas, pero algo intermedio entre lo vacío, ordinario y soez, y el entretenimiento, que pases un buen rato viendo una película entretenida, no tiene que tener una moraleja muy complicada, pero que tampoco se base en sólo tiros, sólo ordinarias o sólo sexo.

Y el por qué de esta reflexión, es por la pérdida de buen gusto en general del personal. Si pretendemos vivir en un mundo con unas bases, con un orden, dentro del buen gusto, que no es lo mismo que el gusto propio de cada uno, hay que cultivarlo, y por dónde entra el buen gusto, claramente por los ojos. Pues pongamos ante nuestros ojos cosas de buen gusto y desarrollaremos el buen gusto, si ponemos cosas del mal gusto… ya sabemos el resultado.

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