Niños Perfectos

Niños Perfectos

A raíz de un “me gusta” en Facebook sobre niños que necesitaban de una ayuda en los estudios, me he puesto a pensar, a preguntar, a escuchar…, y me he dado cuenta que los padres, perdón por tirar piedras contra mi propio tejado, pero sobre todo las madres, muchas veces no vemos la realidad de lo que realmente son nuestros hijos.

Todas las madres queremos que nuestros hijos sean perfectos, buenos, educados, solidarios, estudiantes…, qué estamos pidiendo?. Creo que algo que no existe, que no se da, porque aquí NADIE es perfecto y estamos muy muy lejos de llegar a la perfección.

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Pero el problema surge cuando además de no ser perfecto, tiene un pequeño o grande problema añadido. Somos solidarios?, entendemos que haya niños en clase de nuestros hijos que necesiten apoyo extra, por parte del profesor o por parte de los alumnos?. No se si lo somos o no, cada uno pensará lo suyo, pero que pasa si no lo somos?.

Cuando tenemos un niño en nuestra clase, que por lo que sea necesita ayuda de algún tipo, aunque sólo sea un “poco” de comprensión, enseñemos a nuestros hijos, primero que no todos somos perfectos, que hay gente que necesitan más ayuda que otros, que no todos aprendemos a la misma velocidad, y que no todos maduramos a la vez, y eso lo podemos comprobar de manera tangible, con un examen físico.

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Además todos los niños, sea cual sea, y sobre todo cuando tienen un problema más grave de lo normal, ayudan a nuestros hijos porque es una experiencia que les va a enriquecer, que les va a enseñar que la vida a veces es fácil y otras no, y sobre todo les enseña a ser más ricos como personas, a ser comprensivos con los demás. Y nos prepara para el día de mañana, cuando nos vayamos encontrando a gente en nuestra vida de toda índole.

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A qué conclusión quiero llegar con todo esto? a que hagamos a nuestros hijos solidarios, porque en esta vida nadie es perfecto, si fomentamos a nuestros hijos que son o tienen que ser los mejores, hacemos niños competitivos, que no saben relacionarse con los demás porque creen que están por encima de ellos, y muchas veces esas madres se acaban cayendo del guindo dándose un tortazo grande, que se podía haber evitado.

Hay que enseñar a nuestros hijos a que sean comprensivos, que unas veces unos meten la pata y otras muchas la metemos nosotros, “perdonar al que ofende”. Que esta vida da muchas vueltas y no conocemos nuestros final!!!

 

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