Los sentimientos cómo los canalizamos

Los sentimientos cómo los canalizamos

Muchas veces y sobre todo después de haber pasado estas fechas navideñas, tienes un montón de sentimientos, algunos incluso contradictorios, pensamos en lo que hicimos, a quién vimos, a quién no vimos, quién nos faltó y sobre todo qué nos faltó hacer, no se a vosotros pero a mi un montón de cosas, algunas porque no me dio tiempo y otras porque no me dejaron.

Los sentimientos post-navideños, también son duros, es un comenzar, un nuevo año, con la misma vida que antes, pues lo de “Año nuevo, Vida Nueva”, es una utopía, nadie va a coger y marcharse así como así, pero si con proyectos nuevos, con nuevas ideas o antiguas que no hemos llevado a cabo.

Lo importante es saber que tenemos sentimientos, que la gente tiene sentimientos, algunos distintos, cada  uno de una manera diferente a la nuestra o incluso pueden ser parecidas, pero todos y digo todos sin excepción, tenemos sentimientos.

Los Sentimientos

Qué tenemos sentimientos ya lo tenemos claro, ahora lo que debemos saber es gestionarlos, es muy importante saber gestionar los sentimientos, no podemos explosionar llena de sentimientos ante cualquier momento de nuestra vida, pero tampoco debemos ocultarlos, y lo mismo debemos hacer con los demás, no los vamos a poder gestionar porque no son nuestros y no podemos estar en su interior pero si los podemos canalizar y enseñarles a canalizar.

Tenemos la obligación, y digo la obligación de mostrar un sentimiento que es la alegría, debemos de salir de casa con ese sentimiento en nuestro rostro se debe reflejar paz y alegría, lo de paz también es súper importante, porque últimamente todo el mundo está en pie de guerra, y sólo hay que coger el coche un día de lluvia o atasco y veréis como están la mayoría!!!

Los Sentimientos

Debemos mostrar a los demás esa parte nuestra alegre, serena, e incluso optimista, incluso ante las adversidades, porque siempre tenemos que hacer las cosas, y sobre todo las más sencillas con alegría y con buen humor, el abrir una puerta de un ascensor, el pedir el pan, el recoger la ropa de la lavadora…, un montón de cosas que aunque a veces son rutina y que claramente de feliz no tiene nada, como planchar 20 camisas, es mejor hacerlo con alegría que con cara de “horror” de “cuanto tengo que hacer”, porque al final va a ser igual, 20 camisas para planchar.

Los Sentimientos

Una cosa que me hizo mucha gracia y es verdad que deberíamos de cultivar es la “Cultura de la Buena Cara”, que se vea en nuestro rostro serenidad y alegría, que se note que tenemos un hondo sentimiento de paz, claro está para mostrarlo también tenemos que estar en paz, sobre todo con el vecino más cercano que es al que peor llevamos. De ahí la importancia del espíritu de Servicio, de ayudar a los demás, de ser coherentes con nosotros mismos, y buscar la verdad de las cosas, no lo superfluo ni lo que nos nos aporta nada, la verdad de las personas, sus sentimientos, y si ahondamos en ellos, nos acercamos más a ellos, les entendemos y comprendemos más y seremos más condescendientes con ellos.

Los Sentimientos

Igual que existe la Cultura de la Buena Cara, hay quien tiene todo lo contrario, por lo que hay que contagiarles la nuestra, siempre que sea la buena, no ir por la vida con cara de cenizo, ser Naturales y Audaces, vivir lo bueno y lo malo, saber llevarlo, y sobre todo canalizarlo, con nuestros sentimientos mostrar a los demás que todo es posible o no, pero que se puede hacer igual y mejor con un rostro sereno que no con uno enfadado, porque el resultado al final será el miso, y por lo menos haces más agradable la vida a los demás.

Guardar

Guardar

Guardar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *